Un cambio clave que acerca el transporte ligero a la normativa europea
El transporte internacional con vehículos ligeros vive un cambio importante tras la publicación en el BOE de una nueva normativa que permite a los conductores con permiso B solicitar la tarjeta de tacógrafo.
Una medida largamente esperada por el sector que desbloquea una limitación técnica que impedía cumplir plenamente con la normativa europea de movilidad.
Qué cambia con la nueva normativa
Hasta ahora, los conductores con permiso B no podían solicitar la tarjeta de tacógrafo debido a restricciones del sistema. Con esta actualización:
- Los conductores con permiso B ya pueden solicitarla
- Se facilita la adaptación al uso obligatorio del tacógrafo
- Se permite anticiparse a la fecha clave del 1 de julio, cuando el tacógrafo será obligatorio para este tipo de transporte
Este cambio elimina una barrera que afectaba a miles de profesionales del transporte ligero.
A quién afecta esta medida
La nueva normativa impacta directamente en un segmento en pleno crecimiento:
- Empresas y autónomos que operan con vehículos de 2,5 a 3,5 toneladas en transporte internacional
- Conductores de vehículos de hasta 4.250 kg impulsados por energías alternativas
Hasta ahora, estos profesionales tenían restricciones operativas que dificultaban su actividad fuera de España.
Por qué es una medida clave para el sector
La posibilidad de acceder a la tarjeta de tacógrafo supone:
- Alinearse con la normativa europea de movilidad
- Evitar sanciones y problemas legales en transporte internacional
- Impulsar la profesionalización del transporte ligero
- Abrir nuevas oportunidades de negocio fuera de España
Un paso necesario para un sector cada vez más relevante dentro de la logística internacional.
Retos pendientes: formación y adaptación
Pese al avance normativo, el sector se enfrenta a un reto importante: la falta de formación.
Muchos conductores desconocen aspectos esenciales como:
- Uso correcto del tacógrafo
- Tiempos obligatorios de conducción y descanso
A diferencia del transporte pesado, estos conductores no están obligados a disponer del certificado CAP, lo que ha generado una brecha formativa que ahora debe abordarse.
Qué reclama el sector del transporte
Las asociaciones profesionales señalan dos necesidades clave:
- Ayudas económicas para la inversión en el tacógrafo inteligente de segunda generación
- Programas formativos específicos para facilitar la adaptación a la normativa
Medidas similares a las que ya se aplicaron en el transporte pesado en años anteriores.
La nueva normativa marca un antes y un después para el transporte ligero internacional. Permite desbloquear el acceso a la tarjeta de tacógrafo y acerca el sector a los estándares europeos.
Sin embargo, la transición requerirá inversión, formación y adaptación.
Si operas en este segmento, este es el momento de anticiparte al cambio y prepararte para la nueva realidad del transporte profesional.
Un paso más hacia un transporte profesional, preparado y alineado con Europa. ¡Romu siempre a tu lado, siempre en movimiento!


